lunes, 15 de agosto de 2011

LA PIRAMIDE ALIMENTARIA DEL USDA





El centro para políticas y nutrición y su promoción que depende del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos emitió una solicitud de propuestas a empresas de relaciones públicas para el desarrollo de una nueva guía ilustrada de alimentos para comunicarla a la opinión pública a través de diferentes medios.
El contrato fue ganado por Porter Novelli, por un periodo de tres años y un presupuesto de 1.6 millones de dólares.
El diseño se anunció a mediados del 2005 con un costo final de 2.5 millones de dólares.
El diseño muestra una pirámide dividida en forma horizontal semejando a un abanico. Cada sección representa un grupo de alimentos y el ancho se ajusta a la proporción sugerida para una alimentación saludable. En esta representación, ningún grupo de alimentos recibe una posición preponderante. Los alimentos recomendados son los granos enteros, frutas, legumbres y productos lácteos bajos en grasa, mientras que los “perdedores” son los productos con muchas grasas, azúcar y sodio. La pirámide también incorpora a un corredor subiendo una escalera para indicar la importancia del ejercicio regular para alcanzar una buena salud.
Para desarrollar la pirámide se recibieron sugerencias de la industria alimentaria, de grupos interesados en la salud y nutrición y hasta de miembros del congreso estadounidense con intereses específicos en ciertos productos alimenticios.
Sin embargo, especialistas sugieren que esta pirámide alimenticia y su propuesta no han tenido el impacto esperado debido a los siguientes factores:
a) El éxito de las “dietas de moda” muestra que los consumidores están buscando “un camino fácil” o “medio rápido” para perder o mantener peso, más que interesarse por un régimen saludable en el comer y el ejercicio. Véase nada más el incremento de anuncios publicitarios sobre este tipo de productos en la televisión.
b) Una encuesta realizada en el año 2000 encontró que los consumidores estaban conscientes de las recomendaciones alimentarias pero solo un 10% seguía las recomendaciones.
c) Los consumidores buscan productos “sabrosos”, Una investigación realizada entre el 2003-2004 mostró que los productos bajos en carbohidratos y calorías mostraban ventas por debajo de lo esperado.
Algunas autoridades han pedido retirar del mercado alimentos insalubres, otros dicen que los consumidores deben asumir su responsabilidad de su comportamiento, otros más sugieren eliminar los productos chatarra de las tienditas escolares.
Nuestra propuesta es que cualquier intento de cambiar el comportamiento del consumidor, finalmente es una cuestión de comercializar la idea. Los consumidores deben de estar convencidos de que una dieta saludable acompañada de ejercicio regular proporcionarán grandes beneficios. Para ello, no solo deben participar especialistas en alimentación, nutrición, deporte y ejercicio físico, sino también especialistas en mercadotecnia y publicidad, para llegar a un mensaje con mayores posibilidades de éxito.
La mentalidad del consumidor ha cambiado, por lo tanto, las estrategias para impactar en ellos también deben de evolucionar.

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