martes, 29 de enero de 2013

DESTRUYENDO MITOS

Malas noticias para quienes están convencidos de que sudar mucho es sinónimo de quemar grasa rápidamente.
Si te cubres con ropa gruesa para aumentar la temperatura del cuerpo y sudar como si estuvieras en un sauna ¡Estás cometiendo un grave error!
Lo único que logras es perder líquido, energía y sentir malestar por la deshidratación y la hipotermia; terminas agotado y a veces ni siquiera logras concluir el entrenamiento.
La forma más segura de reducir la grasa es practicar deportes con constancia; el cuerpo necesita de 20 a 25 minutos de ejercicio sostenido más calentamiento y relajamiento.
Utiliza ropa cómoda y olvídate de ponerte bolsas de plástico...el mérito está en tu esfuerzo.

domingo, 6 de enero de 2013

EL BAÑO DESPUÉS DEL EJERCICIO


Para todos, el paso que inevitablemente le sigue a una clase de aerobics es un buen baño para relajarnos del esfuerzo realizado.
Si nuestro cuerpo hablara, no hay dudas de que nos pediría un baño de agua fría para refrescarse y quitar hasta la última gota de transpiración que quedó después de hacer ejercicio.
Lo mejor es dejar que tu cuerpo se enfríe después entrenamiento y esperar 15 minutos antes de ingresar a la ducha.
Según un estudio publicado en International Journal of Sports Medicine (2008) lo mejor después del ejercicio es alternar un baño de agua fría con otro caliente.
Algunos expertos dicen que la baja temperatura del agua hace que las piernas se sientan más ligeras y descansadas, mientras que con el agua caliente, las venas se dilatan; con la fría sucede todo lo contrario: las venas se contraen y se activa la circulación, previniendo la aparición de várices y celulitis.
Una inmersión en agua fría ayuda a los atletas a recuperarse más rápido después de un entrenamiento extenuante de acuerdo con el estudio mencionado enteriormente.
Bañarse solo con agua caliente fue apenas mejor que descansar en un periodo similar de tiempo y no mejora significativamente el rendimiento atlético, sin embargo; el agua caliente nos ayuda a aliviar los músculos y los dolores en las articulaciones.
En conclusión y de acuerdo con los expertos lo mejor es duchas que alternen agua fría y caliente en este orden.